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Tengo un gato y estoy embarazada: ¿qué debo hacer?

30 d’abril de 2026 per
Leonardo Moriconi


Autor
Leonardo Moriconi

C.V. Grimm i VetSants (Barcelona)

Toxoplasmosis. Lo que debo saber si estoy embarazada o intentando quedarme embarazada y tengo un gato en casa.

Se ha hablado mucho de esta enfermedad zoonótica (que se transmite de los seres humanos a los animales y viceversa), sobre todo si la persona afectada es una mujer que desea quedarse embarazada o que ya lo está. Los profesionales de la salud incluso recomiendan regalar al gato para limitar el riesgo de contraer esta parasitosis, pero queremos mostrarte las características de esta enfermedad para que, al conocerlas, puedas sopesar los pros y los contras y tomar las medidas adecuadas si fuera necesario.

¿Que es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria transmitida por el Toxoplasma gondii, un parásito intracelular obligado (un coccidio tisular intracelular obligado), que afecta a todas las especies de sangre caliente, incluidos los seres humanos.

La infección por T. gondii es muy común, y entre el 30 y el 40 % de la población mundial es seropositiva. Sin embargo, la mayoría de las infecciones son asintomáticas o producen signos clínicos muy leves (similares a los de la gripe y, por lo tanto, pasan desapercibidos).

No obstante, existen algunos grupos de riesgo, como las personas inmunodeprimidas (personas con SIDA, aquellas sometidas a quimioterapia o terapia inmunosupresora) o las mujeres embarazadas sin exposición previa al parásito.

En estos casos, pueden producirse afecciones multisistémicas graves, que pueden provocar la muerte en personas inmunodeprimidas (aunque cabe señalar que la mayoría de estos casos son secundarios a la reactivación de una infección latente y no a una nueva exposición), o afecciones como abortos neonatales y malformaciones fetales en mujeres embarazadas.

La exposición previa al parásito antes del embarazo confiere inmunidad protectora al feto en todas las etapas de su desarrollo.

¿Por qué se asocia la toxoplasmosis con los gatos?

La especie felina es el huésped definitivo del parásito Toxoplasma; en otras palabras, es la única especie capaz de liberar el parásito al medio ambiente a través de sus heces.

Sin embargo, en el momento de la excreción fecal, los parásitos no son capaces de causar enfermedad a menos que hayan pasado primero por un proceso de maduración (denominado esporulación), que dura entre uno y cinco días.

La enfermedad clínica es muy poco frecuente y pueden darse casos graves en gatos y gatitos inmunodeprimidos (neumonía, hepatitis, pancreatitis, encefalitis, miocarditis…), y es aún más infrecuente en gatos inmunocompetentes (uveítis, miositis, fiebre…).

¿Cómo puede contraer un gato la toxoplasmosis?

La vía de entrada del Toxoplasma en los felinos es principalmente oral: ingestión de carne y tejidos infestados de quistes (procedentes de sus presas o de carne poco cocinada), o consumo de agua contaminada sin control en el caso de los gatos que viven al aire libre.

La infección también puede producirse a través de la leche materna en los gatitos, por vía transplacentaria y mediante transfusiones de sangre de gatos con infección activa.

Tras la ingestión del parásito en su fase infecciosa, el ciclo del parásito presenta diferencias significativas entre los gatos y otras especies de sangre caliente (incluidos los humanos), que deben destacarse. En la especie felina (y solo en ella), existe un ciclo intestinal en el que los quistes ingeridos pasan por una fase de replicación sexual que produce oocistos NO ESPORULADOS que se excretan al medio ambiente a través de las heces y requieren de 1 a 5 días para madurar y adquirir virulencia (capacidad de causar enfermedad). Esta fase dura entre 1 y 3 semanas y puede pasar desapercibida o causar una diarrea leve que se resuelve por sí sola.

¿Qué relación hay entre los gatos y las mujeres embarazadas?

Una cuestión muy controvertida, dada su importancia, es el riesgo que supone el contacto con los gatos para las mujeres embarazadas, especialmente en el entorno doméstico.

Repasemos algunos conceptos clave de la biología y la epidemiología del parásito Toxoplasma que conviene tener en cuenta:

  • La excreción de oocistos se produce solo una vez en la vida de un gato, tras su primer contacto con el parásito, y dura entre una y tres semanas. La posibilidad de una segunda excreción de oocistos es mínima. La toxoplasmosis puede reactivarse (y es muy poco frecuente) en personas con inmunosupresión grave (ya sea espontánea o inducida por fármacos), pero no presentará una fase intestinal; es decir, si se produce la reactivación, no se excretarán oocistos.
  • Los oocistos excretados por el gato en sus heces NO SON INFECCIOSOS HASTA QUE HAYAN TRANSCURRIDO AL MENOS 24 HORAS (proceso de esporulación).
  • Se han realizado estudios para evaluar la presencia de Toxoplasma en el pelaje del gato, especialmente en la región perianal, con el fin de determinar si el hábito de lamerse podría arrastrar los quistes desde la zona anal y permitir que «maduren» y se transmitan al acariciar al gato, pero todos los resultados han sido NEGATIVOS.


Entonces, ¿qué riesgo hay realmente si tengo un gato en casa y estoy embarazada?

Podemos concluir que el riesgo de transmisión por parte de los gatos domésticos es mínimo si se respetan unas condiciones básicas de higiene:

  • limpieza diaria de las heces para evitar la esporulación
  • uso de guantes si la persona que recoge las heces pertenece a un grupo de riesgo (está intentando quedarse embarazada, no sabe si está embarazada o está embarazada).

En cualquier caso, un gato de interior que haya estado en casa durante meses o años tiene una probabilidad mínima (o nula) de excretar oocistos en sus heces si se evita el consumo de carne cruda y se le impide acceder a fuentes de agua externas contaminadas.

Un resultado serológico positivo no justifica en modo alguno la reubicación de un gato, ya que no existe relación entre la positividad serológica y la excreción de oocistos en las heces. Del mismo modo, un resultado positivo no indica una infección activa, y la serología (el nivel de anticuerpos) puede permanecer elevada durante años.


¿Qué debo tener en cuenta con respecto a la toxoplasmosis si quiero quedarme embarazada o ya lo estoy...?

El riesgo de infección es infinitamente mayor si se consumen alimentos crudos (carne, leche...), frutas y verduras que no se hayan lavado adecuadamente, agua no potable o contaminada, o si se realizan tareas de jardinería o se manipula carne cruda sin la protección adecuada.


Quizás la única situación que conviene evitar es que una mujer seronegativa adopte un gato callejero o con hábitos de caza durante el embarazo. Sin embargo, el riesgo de infección es mínimo si se respetan las condiciones higiénicas mencionadas anteriormente.