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Consejos: El perro mayor

30 de abril de 2026 por
Consejos: El perro mayor
Veteralia

El Perro Mayor

Es un hecho demostrado estadísticamente. El número de perros maduros, mayores o de edad avanzada aumenta día a día. Gracias a la mejora de la alimentación, los cuidados y la prevención de enfermedades, nuestros amigos han ganado en longevidad y calidad de vida. A partir de los ocho años, los perros comienzan a sufrir una serie de cambios relacionados con la edad que requieren cuidados algo diferentes a los que necesitaban hasta ahora. Casi un tercio de los perros que acuden al veterinario tienen más de ocho años.

Además de una atención veterinaria adecuada, hay una serie de medidas que podemos tomar para garantizar que los perros mayores tengan una mejor calidad de vida. Debemos ser conscientes de que los perros son animales de costumbres. A lo largo de los años, nuestros amigos se han acostumbrado a un determinado nivel de actividad, entorno y dieta. Cualquier cambio que propongamos en su rutina despertará sin duda recelo y resistencia que tendremos que superar.


Dieta, Nutrición y Alimentación

Si el animal no tiene problemas para masticar un producto seco (pienso), esta es la mejor opción. El pienso es fácil de usar y de almacenar. Además, es un producto más concentrado que los alimentos húmedos.

Masticar un producto seco puede ser beneficioso, ya que dificulta la formación de sarro y, por lo tanto, previene los síntomas resultantes de la inflamación de las encías y los problemas dentales.

Para este tipo de animales, lo más adecuado es un tamaño de partícula más fácil de romper, ya que facilita la masticación sin perder el efecto «cepillo de dientes».

Cuatro de los nutrientes más importantes en la dieta de un perro son las proteínas, las grasas, la fibra y el agua. La dieta de un perro mayor debe estar especialmente formulada para proporcionar estos y otros nutrientes, de modo que el animal se mantenga activo y sano.

De todos los elementos esenciales que consume nuestro perro mayor, ninguno es más importante que el agua. Más del 70 % del peso corporal de un perro está compuesto por agua. Por lo tanto, el agua cumple numerosas funciones, como regular la temperatura corporal, digerir y metabolizar los nutrientes, eliminar los residuos, etc. Nuestros perros siempre deben tener a su alcance un cuenco con agua fresca y limpia.

Ejercicio

Aunque los perros mayores necesitan más descanso, es muy recomendable que realicen ejercicio de forma moderada y regular. El ejercicio adecuado favorece la circulación y el tono muscular en los animales de esta edad.

Si el perro no está acostumbrado al ejercicio, debemos empezar con paseos cortos que se puedan ir alargando gradualmente a medida que nuestro animal se acostumbre a esta nueva actividad.

Debemos estar atentos a síntomas como cojera, marcha lenta o jadeo. Estos pueden indicar la aparición de artritis, un problema muy común en los perros mayores. El ejercicio puede aliviar el dolor de la artritis; sin embargo, la falta de ejercicio sin duda empeorará el problema.

la vista y el oído

La disminución de estas dos funciones es habitual en los perros de edad avanzada.

Cualquier cambio en su entorno habitual (muebles, la ubicación de los cuencos de comida y agua, el jardín, los horarios de los paseos, nuevas casetas...) supondrá una novedad que les resultará difícil percibir debido a la disminución de sus sentidos. Es probable que esto les provoque desorientación y confusión.

Cualquier cambio en su entorno debe realizarse de forma gradual y con precaución.

Piel

El cepillado regular garantiza la eliminación del exceso de pelo y estimula la piel. 

También es un momento ideal para detectar la posible presencia de parásitos externos o heridas. 

Si se observa alguno de estos problemas, se debe consultar al veterinario.

Dormir

Aunque no suelen quejarse, los perros mayores son más sensibles a las temperaturas extremas (calor y frío) que los más jóvenes. 

Es importante que estos animales dispongan cada noche de una cama cómoda y protegida. 

Las consecuencias de pasar una noche a la intemperie, o de la negligencia de dejar a nuestro amigo en el coche, pueden ser muy graves para un animal de esta edad.

Sus necesidades

Nuestra mascota necesitará toda nuestra paciencia a medida que pasen los años. Es muy habitual que la función renal se vaya deteriorando poco a poco en los perros mayores.

Es posible que se produzcan «accidentes» de incontinencia en el interior de la casa, por lo que debemos sacar a pasear a nuestro amigo con más frecuencia, durante el día y especialmente después de la noche. 

Esto reducirá la probabilidad de que se produzcan problemas de incontinencia en casa. Nunca restrinjas el agua potable como medio para controlar la incontinencia urinaria.

Geriatría

La geriatría es la rama de la medicina que se ocupa de los problemas relacionados con la vejez y el proceso de envejecimiento. Su importancia dentro de la práctica veterinaria está empezando a crecer; se sabe que, al igual que en los seres humanos, los perros de edad avanzada padecen enfermedades como la artritis, la pérdida de audición y visión, tumores y fallos en los sistemas orgánicos (corazón, hígado y riñón) con una tasa e incidencia mayores que los animales más jóvenes.

Hoy en día, gracias a una mejor nutrición, a unos cuidados más adecuados y a la prevención de enfermedades, los perros viven mucho más tiempo. Está en nuestras manos garantizar que, durante esta etapa, disfruten de la mejor calidad de vida posible.